Dos días por Tierras Altas de Soria. 3-5 enero 2022 (2 de 2)

Rico desayuno preparado por Enrico y Mayte a las 9,30 de la mañana. Café, cola cao, té, zumos, tostadas, pastel, jamón serrano, fruta…… Tomamos buena nota de las recomendaciones de caminos y posibles destinos que nos dan nuestros chefs y embarcamos de nuevo los seis en el Land Rover, esta vez con un mapa de la zona facilitado por Enrico y que nos dará luz el resto de la jornada.

Primera parada en un cerro próximo al propio pueblo de Fuentes de Magaña donde se encuentra La Horca, posible Rollo de justicia compuesto por dos recias columnas donde se castigaba y ajusticiaba a los delincuentes medievales. Desde aquí hay unas vistas del pueblo y el Moncayo muy recomendables. Muy cerca hay icnitas, huellas de dinosaurios.

Siguiente parada en Cerbón, donde pudimos entrar a su iglesia románica dedicada a San Pedro Apóstol (fines s. XII) cuya puerta estaba abierta pues están con obras de mejora. Agotada la paciencia de los operarios, nos ruegan que nos vayamos pues en teoría no podemos pasar por el peligro que supone. La singularidad de esta iglesia es que consta de dos ábsides gemelos lo cual no es habitual.

La Horca. Fuentes de Magaña.
Iglesia de Cerbón

Espectacular la carretera estrecha, algo rota y con fuerte bajada con curvas muy cerradas que nos lleva hasta Las Fuesas, un pequeño pueblo vacío en ese momento, pero algunas de sus casas muy cuidadas. Hay una gran pradera para acceder al pueblo que contribuye, aún más, a embellecer este lugar. Primer encuentro del día con la España vacía.

Las Fuesas
Las Fuesas
Las Fuesas

Enfrente y en un alto, se ve Castillejo de San Pedro que es nuestro siguiente destino. Este pueblo deja sin palabras. Ya su entrada con una empinada cuesta y la dificultad de encontrar un lugar donde dejar el coche, es anuncio de la autenticidad de este lugar. Pocas casas arregladas pero la mayor parte de ellas en pie al menos en sus paredes. Mucha piedra suelta en las calles y unas vistas espectaculares. No dejamos de deambular por este misterioso lugar. Encontramos un par de personas muy atareadas con los arreglos y limpieza de sus casas. Llama la atención la iglesia románica de La Natividad de Nuestra Señora, algo restaurada y de factura muy pobre. Segundo encuentro con la España vacía.

Castillejo de San Pedro
Castillejo de San Pedro
Castillejo de San Pedro. Vistas
Iglesia Castillejo de San Pedro
Castillejo de San Pedro

A continuación, nos dirigimos por pista de tierra al pueblecito más querido de nuestras aventureras más jóvenes, Valdelavilla, más conocido como “Peñafría” en la serie de televisión “El Pueblo”. Pueblo de piedra, totalmente rehabilitado respetando su originalidad y en un paraje precioso. Lo recorremos en todas direcciones, reconociendo los lugares y casas de los personajes y coincidimos con al menos una docena de personas también apasionadas de la serie por los comentarios que podemos captar. Realmente la visita merece la pena y espero que este lugar sirva de motor económico y social para Tierras Altas. Si eres asiduo de la serie, reconocerás en las fotos siguientes alguno de los edificios más famosos.

Valdelavilla
Valdelavilla
Valdelavilla
Valdelavilla

Volvemos sobre nuestros pasos y tomamos dirección Magaña, a mi parecer, una de las joyas de este territorio. La carretera es de las buenas, estrecha, rota, con curvas muy cerradas y muy empinada. Allí nos espera su castillo cuya estructura actual es del siglo XV. La torre del homenaje es una torre bereber del siglo X y formaba parte de la red de vigilancia y defensa del valle del río Rituerto junto con otras torres similares y cercanas en Trévago, Masegoso, Aldealpozo, La Pica, Hinojosa, Noviercas, etc.

Casualmente, el martes es el día que cierra el bar del pueblo por lo que comemos nuestros víveres al sol y con vistas al castillo y la iglesia gótica de San Martín de Tours (s. XVI). Nos cruzamos con tres personas en el pueblo. La sensación de vacío y aislamiento es fuerte. Se afianza mi posición que, en este tipo de rutas y por estas zonas, hay que ir siempre provistos de comida y bebida y que nadie piense en un cafecito después de la comida porque, simplemente, no hay donde tomarlo. Tercer encuentro con la España vacía.

Magaña
Magaña
Magaña
Magaña

Ante la insistencia de un reconfortante café caliente, ponemos rumbo hacia San Pedro Manrique a 20 km., haciendo parada previa en nuestro último pueblo del día, Valtajeros, a disfrutar de la tantas veces por mi nombrada mejor iglesia fortificada de la provincia. Nos viene muy bien unos kilómetros de pista de tierra donde las más jóvenes me incitan para que acelere. Y acelero, vaya que si acelero. Cuarto encuentro con la España vacía.

En San Pedro Manrique volvemos al bar de ayer y repetimos la taza de té. Casualmente, nos reencontramos con los cinco parroquianos del día anterior pues también hoy tenían partida. Larga conversación con uno de ellos que nos pregunta si nos gustaba la zona, el pueblo, etc. ¡Por supuesto! Quinto encuentro con la España vacía.

Cae la noche y comienza a llover. Hace mucho frío y el tiempo ha cambiado radicalmente en cuestión de pocas horas. Se levanta mucho viento. Carretera hasta nuestro Albergue donde nos relajamos un par de horas con la frigocerveza llena a nuestra disposición, una enorme TV de plasma, wifi y todo tipo de comodidades.

Los cinco minutos que tardamos en llegar andando al bar de Fuentes de Magaña para cenar son heladores. El viento es polar y estamos a bajo cero. Sigue lloviendo y en ocasiones nieva ligeramente. Cena en el bar donde nos sirven una sopa de cocido con fideos y pollo asado. Si ayer nos atracaron, hoy ya el atraco es a mano armada y con nocturnidad. Sexto y último encuentro del día con la España vacía.

De vuelta, nos acompaña en el paseo un zorro a escasos metros, al cual alimentamos a base de bien una vez que llegamos al albergue. Sé que no es muy correcto alimentar bestias salvajes, pero no lo pudimos evitar.

Frigocerveza

Amanecer muy frio y con las montañas nevadas. Espectacular. De nuevo rico desayuno en el Albergue y rumbo a Soria donde cambiamos de coche para la vuelta a casa. La dureza del viaje en Land Rover hasta Soria (50 km.) provoca que los pies de nuestras aguerridas aventureras se congelen, logrando que vuelvan a la normalidad cuando apenas nos queda una hora de viaje y tras obligada parada en Alcolea del Pinar.  Es la noche de Reyes y hay que llegar a tiempo para poner los zapatos, así como mazapanes y bebida para sus Majestades y sus monturas. Pero eso ya, amigos, es otra historia.

Amanecer en Fuentes de Magaña

Dos días por Tierras Altas de Soria. 3-5 enero 2022 (1 de 2)

Siempre es reconfortante encontrar compañeros de viaje incluso cuando el destino es la zona más despoblada de Europa, menos de dos habitantes por kilómetro cuadrado y el alojamiento que has buscado se sale de lo convencional o al menos distinto de aquello a lo que normalmente estamos más acostumbrados.

Y reconforta aún más cuando a todos les parece correcto que las comidas serán por nuestra cuenta, al aire libre, que el medio de transporte será un Land Rover, que no siempre rodaremos por asfalto y que encima hay previsión de lluvia.

Los seis curtidos integrantes de este viaje nos desplazamos en el Land Rover hasta la zona de Tierras Altas de Soria y a través de la carretera que lleva al Puerto de Oncala, donde la parada es obligatoria a disfrutar de las buenas vistas y del eterno y frío viento de este paraje.

Puerto Oncala
Nuestro medio de transporte

Tierras Altas de Soria es la zona más despoblada de la Europa moderna. Territorio de gentes austeras y curtidas, territorio de generaciones y generaciones de trashumantes.

En Oncala encontramos abierta la fábrica de quesos y aprovechamos para compramos una extensa gama de exquisitos productos de oveja criada en Tierras Altas y elaborados de forma artesanal, lo cual pudimos comprobar personalmente. Largo paseo por el solitario pueblo de Oncala, donde tomamos un par de cervezas en el bar y en el que únicamente se encontraban otras dos personas más, una de ellas por mi conocida, que al decirle que me alegraba verle, su respuesta fue sorprendente: “Que el que se alegraba realmente de verme era él por haber vuelto a Oncala y además acompañado de otras cinco personas”. Primer contacto con la España vacía.

Iglesia Oncala
Oncala

Siguiente parada en San Andrés de San Pedro donde hay un par de casas abiertas, pero no nos cruzamos ni vemos a nadie. De nuevo cometo el error de aventurarme por callejuelas estrechas hasta que, una vez más, me quedo encajonado con el Land Rover con ambas paredes a escasos, muy escasos, centímetros de la carrocería.  Creo que ha sido uno de los peores encajonamientos sufridos. Además, el hecho de llevar otras cinco personas en el coche, quieras o no, tensa un poco en la complicada maniobra de marcha atrás. Y además hay que esmerarse porque como te lleves un rasponazo, tu imagen puede quedar seriamente dañada. Tras largos minutos de suaves (no todas) maniobras logramos salir de este embrollo con el coche ileso. La pierna izquierda muy cargada por el manejo del embrague, pero mi fama intacta incluso más consolidada por la destreza y delicadeza demostrada.  Comemos en la placita donde se encontraban las antiguas escuelas y en la que hoy han instalado un moderno parque infantil totalmente fuera de lugar en mi humilde opinión. Segundo contacto con la España vacía.

Tierras Altas

Ya que estamos metidos de lleno en la zona cero de la España despoblada, visitamos Navabellida donde aquí sí que no hay signo de vida y el tiempo quedó parado hace unos meses, cuando sus únicos habitantes, tres pastores trashumantes, salieron hacia Trujillo con sus ovejas para pasar el invierno. Volverán con el ganado para el verano y aprovechar los ricos pastos de Tierras Altas. Este pueblo es impresionante y muy auténtico. Tercer contacto con la España vacía.

Iglesia Navabellida
Navabellida

Con las últimas luces del día, en San Pedro Manrique, visitamos el pequeño anfiteatro donde cada 24 de junio y desde tiempo inmemorial, los jóvenes del lugar y no tan jóvenes, cruzan descalzos por un largo sendero de ascuas resultado de la quema de 1.000 kilos de leña de roble. Es el ritual del Paso del Fuego. Las imágenes dan la vuelta al mundo todos los años.

Paso del Fuego
Paso del Fuego

Reparadora taza de té en el bar de la plaza donde entablamos conversación con lo cinco vecinos que iban en ese momento a echar la partida. Uno de ellos nos comenta que ha hecho el Paso del Fuego 28 veces y que únicamente sufrió quemaduras en un par de ocasiones. Le comento que he oído que, para evitar las quemaduras, hay que pisar fuerte y llevar peso encima, normalmente una mujer a hombros. Con total naturalidad, lo desmiente, comenta que no te quemas (normalmente), que no sabe por qué y que es cuestión de cruzarlo y punto. “Cuestión de echarle güevos”. Sus convecinos se limitan a asentir con absoluta naturalidad, por lo que está claro que hay que ser, primero, San Pedreño para atreverse a dar esos pasos sobre la alfombra de fuego y segundo, salir indemne. No hay más, así de simple. Cuarto contacto con la España vacía.

Llegamos ya de noche a nuestro alojamiento en Fuentes de Magaña, el “Albergue Tierras Altas” y donde somos los únicos huéspedes. Allí nos recibe muy amablemente Enrico que nos ayuda a instalarnos y explicarnos el sencillo funcionamiento de todos los servicios de los que disponemos. Todo está muy limpio y bien cuidado, nos encontramos a gusto desde el primer momento.

Fuentes de Magaña

Se trata de un agradable Albergue, con capacidad para un montón de personas, me atrevo a decir que 40 o más, limpio, cuidado y en una zona realmente espectacular. Al frente están dos personas emprendedoras, jóvenes y amables, Mayte y Enrico, apasionados del mundo ciclista y que pueden organizarte rutas por la zona con el grado de dificultad que prefieras. Por nuestra parte, dejamos para otra ocasión nuestro bautizo ciclista pues, qué casualidad, aparte de no tener bicicleta, tenemos muchos tirones y demás dolencias musculares…

Entre los asiduos lectores de este blog, existen muchos ciclistas a los que he acompañado y apoyado (motorizado por supuesto) en alguna ocasión en sus duras rutas veraniegas y convencido estoy que esta zona será de su interés.

Cenamos en el bar del pueblo de Fuentes de Magaña donde todo es amabilidad y buen trato, pero conviene siempre cerrar antes los precios. Cervezas, vino, plato combinado a base de huevos fritos, lomo, torrezno y filete ruso. Heladito y licor para la buena digestión. Último contacto del día con la España vacía.

Fuentes de Magaña

En el gran salón del Albergue, frente a un “moscovito” (vodka con ginger, mucho hielo y algunas hierbas secretas y aromáticas), comentamos las anécdotas del día antes de irnos a la cama a reponer fuerzas para el día siguiente. Continuará….

Abderramán III. El guerrero.

La actividad guerrera del gran Abderramán III fue incesante en sus 50 años de reinado. En sus primeros veinte años de gobierno, pacifica Al-Andalus restaurando la autoridad y prestigio de los Omeya. Pone fin a las rebeliones de Toledo, Zaragoza y declara la guerra sin cuartel al rebelde Omar ben Hafsun al cual finalmente derrota. Participa personalmente y de forma muy activa en las acciones de guerra.

Su actividad contra los cristianos fue asimismo muy intensa y eficaz, pero con resultados desiguales. Abderramán III fue consciente del peligro del avance cristiano. En el año 912 éstos habían alcanzado la línea del Duero tomando posiciones en las fortalezas de Osma y San Esteban de Gormaz. Por ello decide reforzar la vigilancia de las fronteras y establece una gran línea defensiva al Sur del Duero.

En el año 916, su ejército es derrotado por el Rey de León, Ordoño II, en un intento de tomar la fortaleza cristiana de San Esteban de Gormaz. El cuerpo de su general derrotado, Ahmad Ben Muhamad, fue decapitado por las tropas vencedoras y expuesta su cabeza en las murallas de San Esteban de Gormaz junto con la cabeza de un jabalí. Gran afrenta para un musulmán. En el verano del año 920, en venganza por dicha derrota, Abderramán III dirige personalmente su ejército hacia Medinaceli para posteriormente arrasar Osma y San Esteban de Gormaz. Se adentra además en el Reino Navarro y devasta su territorio. Los navarros sufrieron una de sus peores derrotas.

En el año 921, el ejército califal es derrotado de nuevo por el Rey de León Ordoño II, el cual se adentra en territorio islámico llegando a escasos 20 Km. de Sigüenza.

En el año 924 dirige Abderramán III un ataque contra los navarros. Arrasa hasta los cimientos la ciudad de Pamplona y aniquila casi por completo al ejército Navarro, el cual, tras esta derrota, no tuvo capacidad de volver a presentar batalla a los musulmanes en los siete años siguientes.

En el año 933, Abderramán III ordena a su ejército atacar Osma en represalia al ataque del año anterior contra la fortaleza de Madrid realizada por el rey Ramiro II de León. Las tropas cristianas, que esperaban este ataque de venganza y estaban preparados, vencieron a las fuerzas musulmanas causando un gran número de bajas y provocando su inmediata retirada.

Al año siguiente, en el 934, Abderramán III dirige personalmente sus tropas de nuevo contra la fortaleza de Osma poniendo asedio a la misma. Casualmente, su mayor enemigo del momento, el Rey Ramiro II de León, se encontraba en el interior del castillo el cual rechaza un enfrentamiento en batalla campal. Las tropas califales devastan el territorio, llegando incluso hasta Burgos donde el día 6 de agosto pasan a cuchillo a los 200 monjes que residían en el Monasterio de San Pedro de Cardeña. El Califa se da por satisfecho y regresa a Córdoba con sus tropas sin lograr la rendición de Osma.

En el año 939, Abderramán proclama la Guerra Santa, recluta un ejército de 100.000 hombres y parte de Córdoba el 29 de junio hacia la localidad de Simancas, nueva fortaleza donde los cristianos se habían hecho fuerte al norte del río Duero. Allí les espera para presentar batalla una coalición de tropas leonesas (lideradas por el Rey Ramiro II), castellanas (al mando del Conde Fernán González) y navarras (Reina Toda). En su avance, la columna de soldados islámicos se extiende a lo largo de 55 kilómetros. El 14 de julio las tropas ya se encuentran en Toledo donde descansan hasta el día 18 para dirigirse al norte cruzando la Sierra de Guadarrama a través del Puerto de la Tablada. El 19 de julio se produce un eclipse solar prácticamente total, causando terror a las tropas y presentimiento de mal augurio para la campaña militar.

En su desplazamiento hacia Simancas, el ejército destruye y saquea todo a su paso. Llegados a Simancas, el enfrentamiento comienza el 6 de agosto y se prolonga durante tres o cuatro días. Las tropas musulmanas son vencidas. En su retirada, el ejército musulmán arrasa todas las poblaciones y campos por los que atraviesa, pero son de nuevo diezmados en los alrededores de Tiermes (Soria) al sufrir una emboscada atravesando una zona de barrancos y gargantas. El propio Abderramán estuvo a punto de perder la vida en esta emboscada. Lo que sí perdió ese día nuestro personaje fue un rico ejemplar del Corán que portaba en todas sus batallas, su malla de oro y lo que es más importante, las ganas de volver a intervenir personalmente en batalla alguna, lo cual jamás volvió a realizar.

A través de Atienza, el malogrado ejército califal logra llegar a Córdoba el 14 de septiembre, donde Abderramán III ejecuta en público a 300 de sus generales por la derrota y deshonra sufrida. Cuentas las crónicas que la causa de este desastre militar, además del buen hacer de las tropas cristianas, fueron numerosos errores tácticos de los generales musulmanes, la traición de muchos de ellos, así como la falta de experiencia militar de muchos de los soldados voluntarios.

Si bien nuestro Califa no vuelve a intervenir personalmente en guerra alguna, refuerza las fronteras con tropas perfectamente equipadas y ordena a sus generales que incrementen los ataques contra los cristianos, lo cual se lleva a cabo de manera periódica y eficaz.

Los cristianos aumentan la presión en la frontera del Duero, por lo que, en el año 946, se establece en Medinaceli la capital de la Marca Media. La ciudad se fortifica y se convierte en cuartel general administrativo y militar de esta zona de frontera donde se deposita la maquinaria de guerra y las tropas se acantonan, abastecen y reagrupan para acosar de forma continuada a los cristianos. Un cronista árabe del momento dejó escrito sobre Medinaceli: “Dios hizo de esta villa una ayuda para los musulmanes y una fuente de angustia para los infieles”.

Abderramán III. El personaje.

Emir y primer Califa independiente de Al Ándalus. Nace el 7 de enero del 891. Hijo y nieto de mujeres cristianas españolas. Su abuelo, el Emir de Córdoba Abdalá I, contrae matrimonio con Oneca, hija del Rey de Pamplona Fortún Garcés, con la cual tiene un hijo, Mohamed. Éste, a su vez, tiene un hijo, nuestro Abderramán, con Muzna, mujer cristiana de origen vascón. Por sus venas corre sangre árabe únicamente en una cuarta parte, característica propia de muchos, muchos, incluso la mayoría, de Emires y Califas de Al Ándalus.

De cuerpo recio, algo rechoncho, de baja estatura, ojos azules y cabellos rojizos. Ante sus tropas intentaba no bajarse del caballo para ocultar su baja estatura. Se teñía el pelo de negro para parecer un auténtico árabe.

Abderramán III, no conoció a su padre pues éste fue asesinado el 28 de enero del 891 por su hermano Al Mutarrif y en una temprana lucha por la sucesión. Aún no había fallecido el entonces Emir, padre de ambos, el cual, dicen, estaba confabulado en este fratricidio. El Emir, arrepentido por el asesinato de su hijo primogénito, se hace cargo de la educación de su nieto y le acoge para su crianza en palacio. Años más tarde, en el 895, el propio Emir ordena ajusticiar a su hijo Al Mutarrif acusado de conspiración y nombra sucesor al niño Abderramán al cual se le prepara de manera concienzuda para sus futuras funciones.

Al fallecimiento de su abuelo, Abderramán III asume el cargo de Emir el 15 de octubre del año 912, con 21 años. Se trata de un personaje inteligente, ambicioso, cortés, benévolo, generoso, poco devoto y tolerante. Implacable, cruel y sanguinario con sus enemigos.

En el año 929 Abderramán III se autoproclama Califa y Príncipe de los Creyentes. Ostenta el poder absoluto en el ámbito político, militar y religioso, dispensa justicia, es árbitro infalible y contra sus decisiones no cabe recurso alguno. Implacable con sus enemigos, ordena ejecutar a varios tíos suyos, hermanos de su padre, e incluso a uno de sus propios hijos, todo ellos acusados de conspiración. A su hijo Abdalá lo mandó ejecutar en el salón del trono estando él presente junto con los dignatarios de la corte.

Califa prolífico pues tuvo unos 18 hijos varones y 16 hijas. Siguiendo las costumbres de sus antecesores, pasada la infancia, salvo el nombrado sucesor, no se les permitía vivir en palacio ni ostentar cargos de importancia al objeto de evitar rebeliones o conspiraciones. Se les concedía una buena vivienda, tierras y dinero suficiente para llevar una vida lujosa y cómoda adecuada a su condición.

Abderramán III ordena construir en el año 936 la ciudad de Medina Azahara la cual convierte en símbolo de su poder político, militar y religioso. Allí se trasladaron los 3.750 esclavos que daban servicio al califa y su harem compuesto por 6.300 mujeres. Como es de suponer, con un harem tan nutrido, gran parte del personal doméstico de palacio eran eunucos. Los eunucos eran esclavos, normalmente europeos y desde muy jóvenes eran castrados por especialistas judíos. Dado lo delicado de la operación quirúrgica de castración, era frecuente que estos desgraciados no salieran con vida de esta. Muchos de estos eunucos, una vez fallecido el califa, obtenían la libertad y ocupaban importantes puestos en la Administración obteniendo un buen estatus social.

Abderramán III fallece en Córdoba el 15 de octubre del año 961 tras 50 años de largo reinado. Pacificó Al Ándalus, defendió firmemente las fronteras y fue símbolo del poder absoluto. Los poetas de su entorno lo calificaron en sus obras de justo, generoso, valiente, noble, inteligente, con grandes dotes militares y sediento de la sangre de sus enemigos. Bajo su mandato, convirtió la ciudad de Córdoba en referencia mundial de civilización, arte y cultura. Sin duda, uno de los mejores gobernantes de Al Ándalus.

Llevaba un diario donde reflejaba los días felices de los que disfrutó en su vida. Quedaron anotados únicamente catorce de ellos.

Fin de semana Romántico y Románico. 11-12 diciembre 2021 (3 de 3)

Va anocheciendo por lo que ponemos rumbo a Soria capital donde llegamos sobre las 19 horas y el piso está a 9 grados. Calefacción y a la calle a pasear y cenar en el Fogón del Salvador donde en la barra nos sirven un buenísimo churrasco de ternera fileteado y con una mini parrilla para hacerlo a tu gusto. Muy recomendable. Al lado tenemos unos franceses que al ver nuestro churrasco le piden lo mismo al camarero, pero en versión cordero. La madura pareja acaba metiéndose entre pecho y espalda un cuarto de asado de cordero que no sabemos si serán capaces de digerir durante la fría noche soriana.

Domingo. Ya estamos en la calle antes de las 8 de la mañana. Es importante madrugar para que cunda el día. Hoy hemos decidido pasear por Soria capital y comenzamos con una visita al interior de la iglesia de Santo Domingo (s. XII). Sólo están las monjas rezando, ningún otro visitante, por lo que podemos disfrutar de la iglesia para nosotros hasta hartarnos. El silencio y aislamiento en el interior es absoluto. Sobrecogedor. Puedes llegar a entender el por qué de la sobriedad y oscuridad de las iglesias románicas.

Interior Santo Domingo

Siguiente visita a la iglesia de San Juan de Rabanera (S. XII) la cual se encuentra cerrada y seguimos rumbo al cementerio donde dedicamos un buen rato a los allegados e incluso a la tumba de Leonor (mujer de Antonio Machado) la cual nunca antes había tenido la curiosidad de visitar. No me dice nada. No entiendo tanto cartel publicitario.

Gélida subida al Castillo donde una espesa niebla impide disfrutar en los primeros momentos del paisaje. Visitamos las ruinas del Castillo y el parque que lo rodea e incluso intentamos tomar un café en El Parador pero no abren la cafetería hasta las 11 de la mañana. Por aquí son poco de madrugar para el público en general. Curioseando el “Menú Soriano” mientras intentamos entrar unos minutos en calor, llama la atención que el segundo plato consiste en Cochinillo de Segovia o Chuletón de Ávila. No acabo de entenderlo.

La niebla se va disipando y disfrutamos del paisaje: Ermita de San Saturio, Cerro de los Moros, el Moncayo…. La bajada es resbaladiza por el hielo acumulado en las tablas del camino que han habilitado. Nos detenemos en unas recientes excavaciones que han hecho en la ladera del Castillo donde al parecer había una iglesia románica de pequeñas dimensiones. Interesante. A ver si siguen excavando pues en estas laderas debe haber aún mucho por descubrir.

El Castillo
Castillo de Soria
San Saturio

Paseo por la orilla derecha del Duero con la antigua muralla de la ciudad muy bien conservada, cruzamos el río por el puente medieval y entramos al Monasterio de San Juan de Duero, donde disfrutamos en plena soledad del magnífico y más que conocido claustro románico y su iglesia. No hay ningún otro visitante, por lo que disfrutamos nosotros solos de esta joya hasta la saciedad. Es una de las ventajas de madrugar. En esta zona están recuperando y arreglando las murallas medievales hasta la propia ermita de El Mirón. Sin duda una muy buena intervención que embellecerá aún más la zona.

Siguiente parada en la Concatedral de San Pedro. Hacía mucho, mucho, que no iba por allí y me quedo muy impresionado. Es espectacular. Más me impresiona el claustro románico del siglo XII que guarda en su interior. A la salida, qué casualidad, nos encontramos a la madura pareja de franceses que la noche anterior cenaron a nuestro lado el digestivo y ligero asado. No tenían mala cara, no, han debido de digerirlo sin excesivos problemas.

Arcos de San Juan de Duero
Claustro Románico Concatedral de San Pedro

Un reparador aperitivo en Herradores a base de botellín y gambas a la gabardina, para acabar en nuestro pisito tomando una exquisita carrillada puede que con excesiva pimienta. Durante la comida, reconozco a mi mujer que, efectivamente, me ha hecho conocer algún lugar de Soria capital en el que yo no había estado nunca.  Pero eso, amigos, ya es otra historia que posiblemente nunca salga a la luz ni vuelva a hacer comentario alguno sobre ello.

Fin de semana Romántico y Románico. 11-12 diciembre 2021 (2 de 3)

Por camino de tierra nos desplazamos hacia Caltojar (no hay carretera asfaltada, pero es muy accesible), dejando para otro día la visita a las atalayas que vigilan la zona. En Caltojar aparcamos en la plaza del pueblo, a los pies de la impresionante iglesia románica de San Miguel Arcángel (primer tercio del s. XIII). Esta iglesia es uno de los mejores exponentes del románico Soriano y con otra de las mejores portadas de la provincia sin duda alguna. Parece que sale el sol y disfrutamos de un sabroso bocadillo de jamón en un asiento de piedra que forma parte del lateral de la soberbia portada de al menos 800 años. Se ve alguna casa ocupada pero no hay signo de vida en el exterior hasta que aparece un anciano vecino y nos pregunta si queremos ver el interior de la iglesia.

Portada Iglesia Caltojar

Por supuesto, queremos ver la iglesia, faltaría más. No entraré en detalles, pero el interior es espectacular. Llama la atención el púlpito de una sola pieza de alabastro pulido, así como la pila bautismal y la de agua bendita ambas románicas. Nuestro guía, Lucio, de 83 años, nos cuenta diferentes curiosidades del lugar y habla orgulloso en repetidas ocasiones del joven párroco soriano de 52 años encargado de la iglesia. Lucio, se centra en los retablos, las marcas de los canteros, el altar, los ojos de buey por los que entra luz natural, etc… Todo contado de manera muy natural y resumida, valiéndose de su bastón para señalar lo que él considera más importante.

Finalizada la visita, invitamos a Lucio a un café en el bar del pueblo, donde al poco rato aparece el tan laureado párroco, pudiendo comprobar por nosotros mismos su alegría y simpatía. Casualmente era el 27 aniversario de su ordenación. Mientras tomamos café con los lugareños, hablamos de la despoblación del lugar, la belleza de la iglesia, de las hijas de Lucio, del párroco una vez más y un largo etcétera.

Iglesia Caltojar
Púlpito de alabastro. Caltojar
Fachada Iglesia Caltojar
Interior Iglesia Caltojar

Aún sorprendidos por la amabilidad de los habitantes de Caltojar, ponemos rumbo a Velamazán, ya por pistas de tierra y atravesando la Sierra de Bordecorex. Estas pistas de tierra dan servicio a un parque eólico, por lo que tienen buen firme y su estado hoy es perfecto, pues hace unos días llovió mucho por la zona y está muy compacto. Además, la visibilidad es excelente, lo que permite alcanzar en determinados tramos los 70-80 km por hora sin problema alguno. Mi copilota ni se inmuta, lo cual siempre es de agradecer y puedo concentrarme en la conducción. Experiencia en estos lances tiene, pues aparte de numerosas rutas como las de hoy, disfrutamos hace unos años de un viaje a Marruecos donde el ritmo que llevamos durante diez días fue infernal y donde recibió su bautismo de fuego en lo que se refiere ir a toda leche por pistas. Creo que se me entiende. Con esa “toda leche”, querido lector, que no vengan a tu mente imágenes de los rallyes que tanto hoy televisan con el nuevo año. No tiene nada que ver. Pero vamos a toda leche. A nuestro estilo. La tracción 4×4 del japonés es muy estable y fiable.

 Me desplazo con rapidez y en las desviaciones, que hay unas cuantas, me dejo guiar por mi instinto si bien no controlo mucho la zona. En el camino de bajada de esta sierra nos cruzamos en cuestión de pocos minutos con más de 20 corzos, lo que hace extremar la precaución pues temo un posible atropello. Parece una plaga, nunca había visto tanto corzo cruzando los caminos o pastando en los alrededores. Exagerado.

Nos dirigimos a un pueblo que se ve en la lejanía, pero no es Velamazán, es Barca. Tampoco pasa nada por esta pequeña desviación pues también nos habíamos marcado este pueblo como objetivo pues tiene una espléndida iglesia. Si bien no he llegado al destino previsto, me doy por satisfecho haber llegado a Barca sin mapa, GPS ni artilugio alguno. Hoy mi sentido de la orientación está en plena forma.

Plaza de Barca. Rollo de justicia

Aparcamos en la plaza del pueblo presidida por un gran Rollo de justicia medieval y a los pocos segundos se abre la puerta de una casa y sale un hombre a ver quiénes somos. Nos saludamos rápido y vuelve al calor de su hogar. Paseamos por la zona de la iglesia dedicada a Santa Cristina y que también posee uno de los mejores pórticos románicos de la provincia. Todo el pueblo se ve muy cuidado y arreglado. De vuelta al coche, el mismo hombre que nos vio llegar sale a nuestro encuentro. No tiene cara de muchos amigos, pero se dirige a nosotros con mucha amabilidad y preguntando si nos ha gustado el pueblo.

Ante nuestro entusiasmo por la iglesia y su entorno, entablamos conversación. Tiene casi 60 años y es oriundo de Barca. Al decirle que venimos por caminos desde Caltojar nos pregunta si hemos visto corzos y ante nuestra respuesta, nos confirma que son una plaga a pesar de todas las batidas de caza que se hacen por la zona. Este buen hombre nos facilita más información del lugar: En el pueblo hay censadas 100 personas, pero en invierno viven de forma permanente unas 50. Realmente es el pueblo más poblado de los que hemos visitado hoy. Y lo más sorprendente, en los años 90 fue cuando se restauró la iglesia y se descubrió el impresionante pórtico románico pues los vanos de los arcos estaban tapiados.

Iglesia de Barca
Interior pórtico
Iglesia Barca

Pasa una pareja mayor por la plaza y nuestro nuevo amigo les pregunta si se dirigen a la iglesia. La respuesta es positiva y nos invitan a unirnos a ellos para poder acceder al interior. La verdad que la suerte nos sonríe este día. Posiblemente sea la presencia de mi mujer la que abre las puertas. En mis rutas solitarias pocos interiores he visto. Esto me da que pensar, no puedo evitarlo. Y eso que intento ser amable con las escasas personas con las que me cruzo en mis solitarias aventuras. Tendré que profundizar más en este aspecto. O no.

La iglesia está muy cuidada y deambulamos con total libertad por su interior. Para no ser unos plomos, no alargamos en exceso la visita, sólo lo justo.

Va anocheciendo por lo que ponemos rumbo a Soria capital ……. (Continuará)

Fin de semana Romántico y Románico. 11-12 diciembre 2021 (1 de 3)

En la mayor parte de las ocasiones, cuando decido aventurarme sin rumbo por una zona determinada y no del todo conocida, suelo hacerlo en solitario pues de esta manera no tengo que estar pendiente de horarios, comidas, número y tiempo de las paradas y no dudo en meterme en caminos desconocidos que no sé dónde ni cómo acaban. A menudo llego a encontrarme en situaciones límite y complicadas dada mi condición de simple aficionado.

Pero siempre hay ocasiones en la que este lobo solitario necesita de la compañía de algún miembro de su manada, que conocen, admiten y disfrutan de las situaciones en las que podemos llegar a encontrarnos cuando se hace trabajo de investigación sobre el terreno.

 Y el fin de semana del 11-12 de diciembre de 2021, ha sido uno de esos en los que mi mujer, muy decidida, se apunta a recorrer conmigo una parte de la provincia de Soria, sin rumbo determinado, sin organización alguna, a lo que surja, a mi estilo. En definitiva, a nuestro estilo.

Madrugamos el sábado y pronto aprecio la ventaja de su compañía pues en una bolsita hay un sobre de jamón, lomo, algo de queso, un par de manzanas e incluso algo de dulce. Mentalmente y de forma rápida calculo el tiempo que podríamos sobrevivir con estas provisiones en mitad de la nada. 

Sobre las 9,30 de la mañana hacemos la parada de rigor en Medinaceli donde compramos pan y nos comemos un espléndido torrezno y pincho de tortilla. Me viene a la mente que con este potente desayuno aún podríamos sobrevivir un día más con las provisiones madrileñas. La comida de hoy la doy por hecha y así cundirá más nuestra excursión. Degustando el torrezno, por fin me viene la inspiración y decidimos ir a Villasayas a visitar su iglesia.

Tomamos el desvío hacia Ontalvilla de Almazán donde realizamos nuestra primera parada. El pueblo es muy pequeño, pero sorprendentemente hay un bar en la plaza, un enorme centro socio cultural y un polideportivo de dimensiones algo desproporcionadas para lo que es el pueblo. Suponemos que su uso será para el verano, cuando haya gente, pues en estos momentos únicamente se ven un par de coches en el pueblo. Visitamos una pequeña ermita restaurada en 1929 según está inscrito en su dintel de entrada. El día es helador. La iglesia de Santa Eulalia, con portada románica, se encuentra en obras por lo que habrá que volver en otra ocasión.

Ermita. Ontalvilla

Continuamos por carretera, pero rápido nos desviamos de la ruta inicialmente prevista para visitar Jodra de Cardos. El paraje es muy bonito y en el pueblo hay muchas casas en ruinas, pero están consolidadas. Tiene aspecto de estar todo muy bien cuidado. Llama la atención los dinteles medievales de algunas puertas y ventanas, así como algunas piedras con motivos religiosos incrustadas en alguna fachada. He leído en algún lugar que fueron traídos, hace ya mucho tiempo, de algún despoblado cercano. Recorremos el pueblo entero y solo se aprecia vida en una casa que están rehabilitando.

Dintel. Jodra de Cardos
Calle en Jodra de Cardos
Iglesia Santa María la Mayor. Jodra de Cardos
Jodra de Cardos
Jodra de Cardos
Jodra de Cardos

Por pista de tierra nos dirigimos a Pinilla del Olmo, donde la iglesia de Nuestra Señora del Campo de origen románico (se conserva la portada) se encuentra en obras (están restaurando los tejados), lo cual es una buena noticia. Hace muchísimo viento en esta zona lo cual hace que la sensación de frío sea aún mayor. Recorremos el pueblo entero y no parece que haya nadie por el lugar. La sensación de soledad y aislamiento es muy alta. Muchas de las casas, la mayor parte, están en ruinas con los tejados aún derrumbados en su interior. Espectaculares los palomares, lamentablemente también abandonados y ruinosos.

Iglesia Nuestra Señora del Campo. Pinilla del Olmo.
Pinilla del Olmo.
Palomar. Pinilla del Olmo.
Calle en Pinilla del Olmo.

A la salida del pueblo vemos un cartel que reza “Virgen del Campo” y no puedo evitar desviarme por el camino de tierra. Hay un pequeño altar con la imagen de una virgen a un lado del camino y más adelante se llega a una fuente donde se ha instalado un abrevadero para el ganado. A pesar de que el camino y el paraje invitan a seguir, damos la vuelta en un acto de responsabilidad y retomamos carretera hasta Villasayas. Tomo nota de que hay que volver a este lugar pues me quedo con la sensación de estar perdiéndome algo interesante.

En Villasayas, visita muy recomendada, disfrutamos de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XII con uno de los mejores pórticos románicos de la provincia. Simplemente espectacular y todo para nosotros. Tampoco se veía movimiento alguno en el pueblo. Apenas tres coches en la plaza. No se aprecia movimiento alguno.

Iglesia Villasayas.
Plaza en Villasayas
Pórtico Románico. Villasayas
Nuestra Señora de la Asunción. Villasayas

Nuestro siguiente destino es Fuentegelmes. Visitamos la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de la cual se conserva una interesante portada románica (XIII) y una ermita, ambas en el interior del pueblo. Recorremos las calles y nos llama la atención los dinteles de muchas de las casas con inscripciones y figuras realmente sorprendentes.

Nos cruzamos con un vecino, el único que se encuentra allí en esos momentos. El resto está vacío. Nos cuenta que se dedica a la agricultura y que en invierno puede haber otros 6 o 7 agricultores realizando sus trabajos. Nos comenta que cada día hay menos caza menor, posiblemente por los tratamientos químicos de los cultivos. El pueblo tiene un Centro Social y cada vecino tiene su llave para cuando quiere hacer algún tipo de celebración. Se apuntan las consumiciones y luego echan cuentas. El hombre nos enseña una casa que se vende. Parece estar deseando que el pueblo tenga algo de vida, lo cual no nos extraña, pues la sensación de vacío y olvido es muy alta. Obtengo información para cruzar por caminos la sierra de Bordecorex y así ahorrarme muchos kilómetros de asfalto.

Ermita de la Soledad. Fuentegelmes
Iglesia Nuestra Señora de la Asunción. Fuentegelmes
Iglesia Nuestra Señora de la Asunción. Fuentegelmes
Dintel. Fuentegelmes
Dintel. Fuentegelmes
Verja artesanal. Dintel. Fuentegelmes

Por camino de tierra nos desplazamos hacia Caltojar ………

Si te gusta el Románico, Ven a Soria.

Hablar de Soria, es hablar de Románico. Con la reconquista de gran parte del territorio Soriano a comienzos del siglo XII, se dieron las mejores condiciones para la construcción de decenas de iglesias románicas, muchas de ellas con un estilo único y en lugares solitarios y remotos.

Era necesario llevar a cabo la repoblación de estas tierras deshabitadas y arrebatadas a los musulmanes, lo cual se realizó mediante el sistema llamado de “presura”, por el cual el rey concedía tierras en propiedad a quiénes pudieran ocuparlas, trabajarlas y defenderlas. Qué mejor forma de asentar población en esta complicada etapa, edificando iglesias para satisfacer las necesidades espirituales de los nuevos pobladores y en muchos casos también con funciones protectoras o defensivas. Alrededor de estas iglesias se instalaba la población, la cual se dedicaba fundamentalmente a la agricultura y ganadería, asentamientos y actividades que, en muchos casos, siguen vivos hoy en día.

En diversos artículos, iré mostrando las joyas románicas que inundan la provincia, siendo muchas de ellas desconocidas para el público en general por encontrarse fuera de las rutas turísticas habituales y en lugares remotos donde abastecerse de agua y comida puede complicarse, por lo que recomiendo ser previsores en este aspecto. Disfrutaremos de lo que viene siendo llamado el “Románico de Repoblación” y que hoy en día, por ironías del destino, se encuentra situado en uno de los territorios más despoblados de la Europa moderna.

 No voy a intentar llevar un orden por zona geográfica de las iglesias que mencione, por lo que, si a alguien algún día le surge curiosidad y quisiera aventurarse por estas tierras extremas, tendrá que organizarse su propia ruta y así descubrirá otros muchos lugares que aquí no se mencionan y que, estoy convencido, te van a sorprender. Mis escapadas las realizo sin orden ni previsión y evito el asfalto en la medida de lo posible. De lo que estoy plenamente convencido es que, si te animas, seguro que lo vas a disfrutar y siempre debes tener claro dónde te encuentras: Soria es una provincia muy extensa, con mucha naturaleza, poca población y climas extremos.

Mi exposición en este tema se va a limitar a mostrar la iglesia, normalmente su exterior pues es difícil encontrarlas abiertas, su localización e identificación/advocación, fecha construcción y algún dato curioso o anécdota si lo conociera. Que nadie se preocupe, no entraré en descripciones artísticas sobre bóvedas, arcos, contrafuertes, columnas, capiteles, tallas, retablos y demás, salvo que lo entienda estrictamente necesario y se trate de algo realmente exclusivo o muy llamativo. Serán los menos casos, seguro.

No puede quedar esta primera entrega sin mostrar ya algún ejemplo del románico soriano, por lo que comenzaremos por lo más representativo de la provincia, lo más fácil y conocido, no hay pérdida alguna y no es necesario llevar artículos de primera necesidad y supervivencia en la mochila, tampoco brújula ni móvil con carga suficiente. El Románico en la Ciudad de Soria. ¡Bienvenidos!

Iglesia de Sto. Domingo

Siglo XII. Una de las mejores portadas del románico español. En su interior, si estás solo, te sorprenderá el total aislamiento y el absoluto silencio. Sobrecogedor.

Interior. Amaneciendo

Iglesia de San Juan de Rabanera

Siglo XII

Ábside de la Iglesia del Salvador

De su construcción original del siglo XII únicamente queda el ábside. El resto de la iglesia es una mole de hormigón de mediados del siglo XX.

Portada Iglesia La Mayor

La edificación actual es del siglo XVI construida sobre iglesia anterior del siglo XII de la que aún se conserva la portada, parte de la torre y un sepulcro en su interior.

Monasterio de San Juan de Duero

Siglo XII. Se conserva la iglesia y un espectacular claustro con mezcla de estilos románico, mudéjar y árabe. Se encuentra a orillas del Duero, tras cruzar el puente también de origen medieval.

Interior iglesia

Concatedral de San Pedro

La actual Concatedral data del siglo XVI, si bien se conserva el claustro de la iglesia románica original del siglo XII. En el siglo XVI, sobre la iglesia original, se encargó a un arquitecto que eliminara un pilar para así despejar la vista de la estatua de la Virgen. El resultado fue que la iglesia se desmoronó casi al completo, reedificando lo que vemos hoy en día.

Exterior
Claustro románico
Sepulcros
Interior Concatedral

ALMANZOR. MUERTE Y SUCESIÓN

El 21 de mayo del año 1002, Almanzor, tras el protocolario desfile con sus temidas tropas en la ciudad de Córdoba, se dirige de nuevo hacia el Norte para llevar a cabo su aceifa número 56 contra territorio cristiano.

En Gormaz cruza el río Duero y a través de Huerta del Rey y Salas de los Infantes llega al actual pueblo de Canales de la Sierra (La Rioja), desde donde se dirige al Monasterio de San Millán de la Cogolla el cual es saqueado e incendiado sin contemplaciones. En su camino no encuentra oposición alguna. Su fama le precede y el territorio por el que se desplaza su ejército se encuentra prácticamente desierto lo cual facilita aún más su destrucción.

Durante el transcurso de esta campaña, su enfermedad de artritis gotosa se agudiza cayendo gravemente enfermo. Ello le obliga a poner fin a la incursión de castigo y retornar cuanto antes a Medinaceli para ser tratado por los médicos. En este regreso, Almanzor es transportado en litera por sus tropas y todos son conscientes de que posiblemente no pueda volver a territorio cristiano para seguir imponiendo su política de muerte, terror y destrucción.

Así, desde San Millán de la Cogolla se inicia por su ejército una rápida retirada, cruzando la Sierra de Cameros posiblemente a través de Tobía, Anguiano y Viniegra, entrando finalmente en la actual provincia de Soria por Montenegro de Cameros. En otra ocasión dedicaré una entrada a este último viaje de Almanzor por tierras sorianas pues es realmente interesante.

En este apresurado retorno, en Calatañazor, las tropas islámicas hicieron parada para hacer noche siendo su retaguardia atacada por, ahora sí, envalentonadas tropas cristianas lideradas por el Conde castellano Sancho García, los cuales eran conocedores del motivo de la rápida e inesperada retirada del temido ejército musulmán. De esta escaramuza, en la cristiandad, siglos después, se escribieron crónicas que aseguraban que en dicha batalla Almanzor fue derrotado y herido de muerte y a lo cual pocos historiadores dan veracidad. Así, la conocida expresión “En Calatañazor Almanzor perdió su tambor”, es de muy dudosa credibilidad. Almanzor guerreó y atemorizó al mundo cristiano durante veinticinco años de forma continuada y nunca, nunca, conoció la derrota.

La última noche la pasó Almanzor en el Castillo de Berlanga, falleciendo al día siguiente en el actual término municipal de Bordecorex, a los pies de una atalaya hoy llamada “El Tiñón” y que formaba parte del sistema de vigilancia del entramado defensivo de la Estremadura Soriana. Es el 10 de agosto del año 1002.

Almanzor llega cadáver a Medinaceli, siendo enterrado en un lugar nunca encontrado hasta ahora y envuelto en un manto elaborado por sus propias hijas y cubierto con el polvo que de sus ropajes Almanzor conservaba y guardaba después de cada victoriosa batalla. Cuenta la leyenda, que, sobre su tumba, se colocó una lápida de mármol blanco donde se podía leer el siguiente epitafio: “Sus hazañas te enseñarán sobre él, como si lo vieras con tus propios ojos. Por Alá que jamás volverá a dar el mundo nadie como él, ni defenderá las fronteras otro que se le pueda comparar”. Acertado resumen de su figura. Punto final al azote de la cristiandad. Comienza el declive de Al-Andalus.

A Almanzor le sucede su hijo Abd al Malik (Amir al Muzaffar “El Triunfador”) (1002 – 1008). Éste consiguió que el califa Hisham II le concediera los mismos poderes que otorgara en su día a su padre, de tal manera que, durante los seis años que duró su mandato, fue continuador de la misma política de su gran antecesor. Recordemos que el Califa fue una marioneta dirigida por Almanzor.

Dirigió el pueblo y a la clase política con mano dura y llevó a cabo ocho ataques contra territorio cristiano, pero sin tanto éxito como su padre pues fue derrotado en alguna que otra ocasión.  Abd al Malik, desde muy joven, acompañó a su padre Almanzor en multitud de incursiones contra territorio cristiano y gozaba de una extraordinaria valentía y amplia experiencia en combate. Fallece el año 1008 consecuencia de una enfermedad. Siempre existirá la sospecha de que fue envenenado por su hermano “Sanchuelo”, el cual asume el poder de forma inmediata, al día siguiente de su fallecimiento.

Abderramán ibn Sanchul conocido como “Sanchuelo”, hijo de Almanzor y Abda, hija del rey Sancho Garcés II de Pamplona. El apodo de “Sanchuelo” era debido al gran parecido físico que tenía con su abuelo materno.

Nada tuvo que ver “Sanchuelo” ni con su padre ni con su hermano. Se dedicó fundamentalmente a disfrutar en palacio, junto al califa Hisham II, de los placeres de la vida, del vino y de las mujeres. Consiguió incluso que el Califa, que carecía de descendencia, le nombrara su heredero legítimo, lo cual no gustó a los otros pretendientes Omeyas, siendo éste el motivo de su asesinato a los pocos meses de su mandato. Personaje mediocre, soberbio y de vida desordenada. Indigno sucesor de su padre. Subió al poder en octubre del año 1008 y fue decapitado por los rebeldes el 3 de marzo de 1009. Su cadáver fue embalsamado y crucificado en una de las Puertas de Córdoba.

Bar La Plaza. Santorcaz (Madrid)

Nuestro bar es un servicio a las personas”, comenta Susana, propietaria del Bar La Plaza en el madrileño pueblo de Santorcaz. “Tenemos que dar servicio a los vecinos desde primera hora de la mañana, cuando ya esperan en la parada de autobús. Ofrecemos un sitio caliente para tomar un café, comprar tabaco o lo que haga falta.”

Este es el lema de Susana y Jesús, abren a las siete de la mañana todos los días y cierran cuando los vecinos se retiran a descansar a sus casas.  Entre ellos se turnan en los momentos de menor afluencia para poder descansar y poder mantener el bar al servicio del pueblo.

En el mes de noviembre de 2019, encontramos este bar por casualidad y después de visitar el castillo del pueblo por recomendación de unos familiares que conocen mi debilidad por los restos medievales. Era un sábado, hora de comer y tras pedir una cerveza preguntamos si nos podían dar algo de comer. Jesús, muy amablemente, creo recordar que nos indicó que los fines de semana no había servicio de comidas salvo por encargo, que lo sentía muchísimo.

En cualquier caso, nos sentamos a disfrutar de la cerveza en la terraza y a los pocos minutos, aparece Jesús, con una tapa consistente en un huevo frito y un exquisito pisto. ¡Menuda tapa buena y bien elaborada! Incluso nos tomamos otra cervecita más y nos llevamos anotado el teléfono del bar pues avisando con antelación podía encargarse un cocido madrileño tal como reza un cartel colgado de una de las paredes.

Meses después, a raíz del confinamiento y la imposibilidad de salir de la Comunidad de Madrid, propusimos a una muy buena familia amiga reservar un cocido e ir a pasar el día a Santorcaz y alrededores.

Cocido para diez. Todos acomodados en una larga mesa en el interior del local el cual está decorado de forma sobria y correcta. Un cartel de una corrida de toros, fotos en blanco y negro que recuerdan días pasados en el pueblo y una estufa de pellet que caldea la sala. Susana nos pregunta cómo queremos servirnos el cocido, primero la sopa, luego los ……. No, no, todo junto, por favor.

Rápido se llena la mesa con un par de ollas de humeante sopa, bandejas con garbanzos, albóndigas y repollo, bandejas con chorizo, morcillo, tocino y pollo. Las raciones sin duda alguna son muy generosas y no creo que podamos acabar con todo. Hay que decir que entre nosotros existen verdaderos devotos del cocido madrileño.

El cocido está exquisito, la sopa con sus fideos perfecta, los garbanzos en su punto y muy cremosos, las carnes realmente tiernas. En fin, uno de los mejores cocidos que ha comido el que redacta estas líneas y han sido muchos. Exquisito, de lujo, recomendable, qué más puedo decir. Susana es una experta cocinera y nos trata, junto con Jesús, con una naturalidad, sencillez y amabilidad que hace sentirnos realmente cómodos en su casa. No puedo olvidarme del buen trato y dedicación del chico joven que sirve las mesas y cuyo nombre desconozco.

Finalizada la comida, aplaudimos generosamente a Susana, experta cocinera, la cual llegó incluso a ruborizarse en este acto de exaltación gastronómica por nuestra parte. No solemos aplaudir nunca a la cocinera, pero esta ocasión lo merecía.

Y aplaudimos también otro día que fuimos a degustar un cachopo y también aplaudimos este último fin de semana del 6 de diciembre del 2021 cuando repetimos el cocido. Y convencido estoy que seguiremos aplaudiendo una y otra vez pues soy conocedor de que Susana se está especializando en arroces y posiblemente en otras delicias culinarias, las cuales iremos descubriendo poco a poco con el tiempo.

No es habitual que escriba crónicas de este tipo, pero creo que Susana y Jesús sin duda lo merecen. El Bar La Plaza de Santorcaz es un sitio muy muy recomendable para comer y pasar un rato muy agradable. Eso sí, reserva antes para que Susana se organice con la cocina y haga acopio de ese género estupendo que siempre nos ofrece.

Y después de comer no dejes de dar un paseo por el pueblo, donde podrás disfrutar de la arquitectura típica del lugar, casas con arcos medievales (la propia entrada del bar tiene su arco medieval recuperado de algún convento, creo) y visita el castillo de Santorcaz del siglo XIV, construido, dicen, sobre otro anterior de origen islámico que posiblemente daba apoyo militar a la fortaleza de Alcalá de Henares allá por el siglo X.

Durante el siglo XV, el castillo fue utilizado como cárcel de clérigos, sufriendo aquí condena el propio Cardenal Cisneros. En el mismo lugar se encuentra la iglesia de San Torcuato (fundada en el siglo XIII). Interesante además el tramo de muralla que aún se conserva.

 Pasea hasta la ermita de la Inmaculada Concepción donde hay una placa dedicada a los paracaidistas de la BRIPAC fallecidos en este lugar de entrenamiento de saltos. Pero esto ya, amigos, es otra historia.

Entrada Castillo
San Torcuato
Ermita Inmaculada Concepción